domingo, 6 de septiembre de 2009

Audicion (Dario Gaitan, Simon Velez, Lucas Bosa)



1. Constitucion en los humanos


La generación de sensaciones auditivas en el ser humano es un proceso extraordinariamente complejo, el cual se desarrolla en tres etapas básicas:

-Captación y procesamiento mecánico de las ondas sonoras.

-Conversión de la señal acústica (mecánica) en impulsos nerviosos, y transmisión de dichos impulsos hasta los centros sensoriales del cerebro.

-Procesamiento neural de la información codificada en forma de impulsos nerviosos.

· A LA EDAD DE 0 A 3 MESES: Se sobresalta ante un ruido muy fuerte (Por ejemplo, el ruido de la caída de una cacerola)

· A LA EDAD DE 3 A 6 MESES: Gira la cabeza o mueve los ojos ante un sonido conocido (Por ejemplo, la voz de su mamá)

· A LA EDAD DE 6 A 9 MESES: Dirige su atención cuando se lo nombra

· A LA EDAD DE 9 A 12 MESES: Puede señalar a un objeto ante un pedido verbal

· A LA EDAD DE 12 A 18 MESES: Baila o se agita con la música

· A LA EDAD DE 18 A 24 MESES: Responde ante órdenes verbales simples (Por ejemplo, tócate la cabeza)

· A LA EDAD DE 3 AÑOS: Puede cantar, Puede seguir el ritmo de una canción

· A LA EDAD DE 4 AÑOS: Comprende consignas sencillas. Se acerca a las personas que le hablan

· A LA EDAD DE 5 AÑOS EN ADELANTE: Comprende todo lo audible y es capaz de interactuar.

2. Funcionamiento

El sistema auditivo periférico (el oído) está compuesto por el oído externo, el oído medio y el oído interno.



El sistema auditivo periférico cumple funciones en la percepción del sonido, esencialmente la transformación de las variaciones de presión sonora que llegan al tímpano en impulsos eléctricos (o electroquímicos), pero también desempeña una función importante en nuestro sentido de equilibrio.

PARTES

Oído externo

El oído externo está compuesto por el pabellón, que concentra las ondas sonoras en el conducto, y el conducto auditivo externo que desemboca en el tímpano.

Oído medio

El oído medio está lleno de aire y está compuesto por el tímpano (que separa el oído externo del oído medio), los osículos (martillo, yunque y estribo, una cadena ósea denominada así a partir de sus formas) y la trompa de Eustaquio.

Oído interno

Si en el oído externo se canaliza la energía acústica y en el oído medio se la transforma en energía mecánica transmitiéndola -y amplificándola- hasta el oído interno, es en éste en donde se realiza la definitiva transformación en impulsos eléctricos.

Transmisión ósea

Además de a través del oído medio (el tímpano, los osículos), las ondas sonoras llegan al oído interno directamente por medio de la oscilación de los huesos del cráneo.

El sistema auditivo central está formado por los nervios acústicos y los sectores de nuestro cerebro dedicados a la audición. Se trata también de la parte de nuestro sistema auditivo de la que menos se conoce. Esto es consecuencia de nuestro escaso conocimiento del cerebro y su funcionamiento en general.

A menudo ignorado, el sistema auditivo central es fundamental en nuestra audición, ya que es allí donde se procesa la información recibida y se le asignan significados a los sonidos percibidos, ya sea que pertenezcan a la música, al habla u otros.

El nervio auditivo contendría alrededor de 30.000 neuronas y su función principal es la de transmitir los impulsos eléctricos al cerebro para su procesamiento. Pero también parecen existir otras vías que conducen impulsos desde el cerebro hasta la cóclea. No se sabe mucho de estas neuronas descendentes, pero aparentemente servirían para ayudar a una especie de ajuste de sintonía fina en la selectividad de frecuencia de las células ciliares e incrementar las diferencias de tiempo, amplitud y frecuencia entre ambos oídos.

3. Higiene

1. Limpiar los oídos por dentro, no sólo por fuera. Si eres de los que se limpia "como los gatos", y te aseas con la toalla o el agua y el jabón debes saber que aunque sea un método aconsejado e inofensivo, ya que consigue el secado externo del oído y la higiene estética, este método no es suficiente. No evitamos que vuelvan a salir los restos de cera que permanecen en el conducto auditivo externo del oído y la formación de tapones a largo plazo.


2. Usar difusores de agua marina que reblandecen el tapón de cera y la auto-elimina.Si eres de los que limpia los oídos por dentro y por fuera: el método más aconsejado son los difusores de agua marina (Audimer), ya que consiguen limpiar nuestros oídos por fuera (evitando los orificios manchados de cera) y por dentro, en la parte más profunda del oído externo (gracias al ablandamiento de los tapones y su posterior autoeliminación).


3. No presionar la cera hacia dentro, ni introducir útiles punzantes como uñas, bolígrafos u horquillas. Si eres de los que opta por introducir uñas, bolis u horquillas, con ello sólo se consigue introducir suciedad, provocar infecciones y presionar la cera hacia el interior. Según el Estudio de Esteve para Audimer, son los métodos más utilizados por los españoles para limpiarse los oídos junto con los bastoncillos, a pesar de los riesgos que pueden desentrañar para la salud.


4. No utilizar nunca los bastoncillos de algodón. Si eres de los que usa los clásicos bastoncillos, debe saber que los médicos lo desaconsejan rotundamente, porque lo que consigue es compactar e introducir el cerumen hacia el fondo del oído externo y es más difícil su extracción. Son nuestro mayor enemigo a la hora de provocar ciertas patologías auditivas, llegando a producir pérdidas de audición, heridas, infecciones y perforaciones.

Paradójicamente, según el Estudio Audimer sobre Hábitos de Higiene del Oído, el 74% de la población sabe que los bastoncillos pueden contribuir a la aparición de problemas de oídos. Sin embargo el 93% de los españoles siguen utilizando bastoncillos para la higiene del oído por costumbre o por desconocimiento de otras alternativas.

5. El mejor momento para la higiene es durante la ducha o el baño. Si eres de los que se asea durante el baño, es el mejor momento, ya que tenemos la piel húmeda y es más fácil retirar el cerumen. El líquido debe permanecer de 1 a 2 minutos dentro del oído, manteniendo la cabeza inclinada, para después incorporarla a su posición normal, de manera que fluya el agua templada, la cual trae consigo la cerilla reblandecida que se absorbe con algodón. Es un procedimiento rápido que a la larga nos ahorra tiempo y complicaciones.


4. Experiencia del Sistema Auditivo: